Clarisas

NUESTRAS HERMANAS

MISIONERAS

Elisa Padilla

Escuela Secundaria

Kailahun

Esmeralda Franco

Jardin de Infancia

Lunsar

Adamsay Sesay

Escuela Secundaria

Lunsar

Patricia Domingo

Clínica Nuestra Señora de Guadalupe

Milla 91

Mary Luz Roa

Escuela Maria Inés Vocacional

Lunsar

Caroline M´Balu

Escuela Primaria

Lunsar

Ada Sesay

Internado

Lunsar

Rosa Lilia

Noviciado

Kailahun

Hermana Adriana

Hermana Superiora

Lunsar

SIERRA LEONA

Sierra Leona esta situada entre Liberia y Guinea  es un país lleno de color y  alegría, rico en recursos naturales que contrastan con la pobreza  que se vive en el país.

Su capital es Freetown. De dominación inglesa alcanza su independencia en 1961, su población es un mosaico de 17 grupos étnicos.

NUESTRA HISTORIA

LA HISTORIA DE LAS MISIONERAS CLARISAS EN SIERRA LEONA

Misioneras Clarisas del Santisimo Sacramento

 

La misión de las Misioneras Clarisas  se inicia en septiembre de 1960. Cuando nuestras primeras hermanas se embarcan en un buque de cargo a Conakry, el día 17 de agosto de 1960 y de ahí a SIERRA LEONA donde les espera una vida de sorpresa en sorpresa… la sorpresa de Dios.

Llenas de esperanza comienza a trabajar en el área de educación de la niñez y juventud femenina, pero con un campo totalmente abierto para trabajar  también en la catequesis, formación humana,  además de la asistencia sanitaria.

Con ayuda de instituciones caritativas se llego a construir el edificio de la escuela y el colegio, así como el convento. La educación impartida por las hermanas con tantos sacrificios pero con tanto amor, comenzó a dar resultados. Algunas alumnas egresadas de nuestras escuelas ocupan puestos importantes en oficinas de gobierno.

Además de la secundaria se establece un centro de educación y capacitación para adultas donde se les enseñaba un trabajo  técnico para ganarse la vida, en Milla 91 se abre un dispensario para curar a las enfermos que caminaban largas distancias para recibir atención médica… el dispensario se convirtió en una pequeña clínica que después de unos días de haberse inaugurado el nuevo edifico fue tomado por los rebeldes y nuestras hermanas se vieron obligadas a abandonar su amada misión dejando sus enfermos y estudiantes…

10 años de guerra y destrucción… guerra como todas sin sentido y que dejo al país en profunda miseria y dolor… las hermanas dejan el país…

La guerra termina!  Es tiempo de volver y no esperar más. Apenas se les da el vía parten llenas de  esperanza para reconstruir no solo  edificios; lo más importante: vidas.

No fue comenzar de cero ahora tenían la experiencia y poco a poco se abrieron camino, las escuelas han seguido creciendo, la clínica se va consolidando y ha sido testigo como todo el país lo fue de la epidemia de ebola que dejo al igual que la guerra un sabor de tristeza y  abandono situación en donde las hermanas jugaron un papel muy importante: dar esperanza y en la medida de lo posible atención de emergencia con alimento.

La educación, catequesis, desarrollo humano, atención sanitaria son las areas de trabajo de  las misioneras clarisas en las diferentes comunidades en Sierra Leona: Lunsar cuenta con una escuela primaria, dos secundarias, una vocacional, las hermanas en Milla 91 atienden la clínica que se va convirtiendo en maternidad, Mange cuenta con una escuela primaria, en  Kailahum tenemos de manera provisional nuestro noviciado donde se forman las chicas que desean consagrarse como misioneras clarisas, pero es Kailahum donde se está construyendo una escuela secundaria… La misión tiene muchos desafíos pero al mismo tiempo dan alegría y razones para la esperanza.

ESCOLARIZAR A UN NIÑ@

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VIVENCIAS

TESTIMONIOS

Buscamos las causas más urgentes y estiramos cada recurso para poder ayudar al máximo numero de personas. Con la ayuda de Dios y de los corazones buenos podremos conseguir que este mundo sea un poquito mejor día a día.

Hermana Adriana

Gracias a los voluntarios y a la hermanas Clarisas he podido sobrevivir a mi enfermedad y vivir con dignidad el resto de mis días. Estaré eternamente agradecido

Bundu

Paralítico a causa de un accidente.

Tras perder a toda mi familia con el Évola, las hermanas me dieron la oportunidad de trabajar como profesor en una de sus causas en Lunsar. Desde entonces mi vida a recobrado el sentido.

Anthony Conteh

Perdió a 11 miembros de su familia con el Évola, incluidos su esposa e hijos.